viernes, 21 de febrero de 2014

Valle del Elqui

Julio del 2013

La ventaja de vivir e Chile es tener muchos climas con pocos kilómetros de diferencia, te mueves al norte y encuentras desierto, bajas a las zonas costeras y tienes playa, subes algo y y tienes el altiplano... o te vas al sur y puede estar nevando

Por alguna razón, un destino popular dentro de nuestro país es el Valle del Elqui, una zona distante a unos 500 kms al norte de Santiago, una distancia razonable para poder visitar el lugar durante un par de días. Por eso me animé, justo hace un mes había cambiado el auto y era una buena excusa para hacer un "rodaje". Pregunté a una buena amiga si quería acompañarme por una semana a recorrer la zona del Valle del Elqui y también la región de Coquimbo, se animó y partimos.

El Valle del Elqui queda ubicado a unos 550 kilómetros desde Santiago, Chile. Para llegar a Elqui es buena opción primero viajar a La Serena/Coquimbo, ambas ciudades son gemelas y están pegadas la una a la otra. La Serena es la capital de la IV región, una ciudad costera. Hay opciones de viaje desde el terminal de buses ubicado en la Estación Central en Santiago, hay varios buses que viajan al norte del país. Puedes tomar uno directamente a la Serena o negociar con un bus que viaje más al norte y decir que te quieres bajar antes. Esta vez no iba a ser mi caso, ya que iba a ir en auto, pero en un par de veces he hecho este recorrido en bus y he comprado de esa forma.

Desayuno de Ostiones en Tongoy
Salimos desde Santiago cerca de las 17:00 hrs, aunque con todo el tráfico que había realmente logramos salir de la ciudad una hora después, iban a ser 5 horas de manejar, aunque como iba con copiloto (gracias Anita), el viaje iba a ser más entretenido. Dentro de la ruta 5 norte hay varias partes para pasar a comer, pero yo me he repetido el plato con un anónimo negocio que está al norte del cruce de Socos (km 390-400, no recuerdo bien), la mejor referencia de todas maneras para parar a comer en la carretera, es detenerse en los locales donde están los camioneros, si los camioneros paran a comer en un lugar, es porque la comida es barata y buena. Recuerdo haber pedido una presa de pollo... en verdad fueron dos las que me dieron, más fideos con salsa (algo muy parecido a esto), un pebre bien picante y un pan, todo por unos $2.500 pesos, mi acompañante no tenía tanta hambre y pidió un sándwich de jamón, grueso error porque el pan era gigante y quizás la iba a dejar más satisfecha que mi propio plato. Luego de 6 horas de viaje llegamos a Tongoy, distante a unos 40 kms de La Serena, allá tenía la casa de un amigo, que me iba a facilitar para poder dormir después del viaje y conocer ese pequeño puerto. Lo bueno de Tongoy, es su mercado de mariscos, donde puedes comer unos ricos ostiones recién sacados del mar a unos $100 cada uno, un buen desayuno para continuar el viaje a la región del Valle del Elqui.

Arriba del Embalse.
Si quieres ir al Valle desde La Serena, puedes tomar buses/micros que salen desde toda la ciudad, pero para irse más seguro, puedes tomarlo desde la estación de buses de La Serena. Para llegar al Valle debes tomar la Ruta CH-41, aunque está todo señalizado. La ruta sale desde La Serena y llega a la frontera con Argentina (Paso fronterizo Aguas Negras), claramente nuestro objetivo estaba mucho antes. La primera detención es el Embalse Puclaro, una tremenda construcción para obtener energía hidroelectrica, bien grande e impactante el lugar, vale la pena ir, venden helados artesanales y diversas artesanias en la entrada de la represa.
Vista del Embalse hacia la Cordillera de los Andes
La próxima parada es Vicuña, una ciudad pequeña que iba a ser testigo de nuestro almuerzo. De paso obligado de quienes suben al valle y tienen comidas obligatorias, una es el cabrito a lo pobre, que es carne de cabra con papas fritas y un huevo. Existe varios lugares, pero generalmente yo elijo las cocinerias más "sencillas", pues tienen comida más personalizada, fue una buena elección. Otro lugar recomendado fue"La Picada", ubicada en Avenida las Delicias esquina Prat, precios baratos y platos de alto contenido También es obligatorio tomar un helado de canela, en la plaza de armas del pueblo, pidanlo en las heladerias que rodean la plaza, son muchas y el sabor es muy bueno.

Descanzo perfecto.
Ahora había que ir rumbo a Pisco Elqui, había arrendado una pieza en el Hostal Triskel. De buenas recomendaciones en Tripadvisor. Las habitaciones son pequeñas, pero cálidas, no pasamos frío a pesar de alojar en pleno invierno. Las camas son cómodas. Tiene una sala de estar donde esta la cocina con todas las cosas básicas para poder hacer comida, solo faltaban las tapas de las ollas. El patio interior es gigante, tiene plantas y sillones para dormir, agregar las hamacas para poder pasar una tarde entera leyendo y escuchando música, hay parrillas por si alguien desea hacer algún asado. El personal es muy amable, incluso pensaba dejar el mi auto en la calle, pero ellos me abrieron para poder dejarlo en el estacionamiento dentro del hostal. Los baños son limpios, aunque sugiero mejorar la regadera de la ducha ya que estaba rota, pero eso no quita puntos.El pueblo de Pisco es del porte de un dedo pequeño, así que no vale decir que estaba cerca de todo. El lugar es perfecto para descansar y en relación calidad precio, esta al 100% Una especie de casona gigante, con un gran patio interior lleno de hamacas y unos parrones gigantes, un perfecto lugar para descansar, donde tenía un vino, unos cigarros y una pelicula en el patio donde estabamos alojados. Dentro del recorrido fuimos a Cochiguaz, un lugar alejado de todo el mundo, lleno de casas que ofrecien terapias alternativas, un lugar muy inóspito, arriba en la cordillera y lejos de todo. El camino fue espectacular, lleno de valles que se mezclaban con las altas montañas deserticas, mi auto no es un todoterreno, pero se comportó como tal, hay varias zonas de camping y no es un mal lugar para acampar, con temperaturas templadas y un ambiente muy tranquilo.

Hostal Triskel
Hostal Triskel

Triskel y sus parrones.

Una casona antigua.


Valle del Cochiguaz
Otro lugar para recorrer es dentro del Valle del Elqui es la Destileria Los Nichos, la única destilería que no ha entrado a las grandes cadenas de venta de Pisco, puedes recorrer el lugar, lleno de historia en el valle de la cuarta región, hay tours guiados con la historia de la viña y como grandes hacendados formaron parte del nacimiento de la agricultura a gran escala en décadas pasadas y también quienes eran los comensales de las tertulias que brindaba Rigoberto Rodrigues Rodrigues, fundador del fundo los nichos, se incluyen degustaciones. También puedes comprar Pisco de la destilería a un precio que va desde los $4.000 pesos chilenos.
Fundo Los Nichos y sus destilerías
Pisco Los Nichos
Antiguos Nichos, donde se guardaba el Pisco, similar a los nichos de cementerios

Un último lugar para recomendar es el Observatorio Mamalluca, un lugar mágico donde puedes hacer turismo astronómico, no requiere más palabras ya que de todo el valle, encontré que este fue el mejor lugar del viaje, observar los anillos de Saturno en uno de los cielos más limpios del planetas fue una experiencia irrepetible. La inscripción en el tour cuesta $4.500, es el único observatorio científico abierto para el turismo, se puede acceder en auto o en Van que salen desde la plaza de armas de Vicuña, el traslado de Vicuña al observatorio va incluido en el tour. Se ven tantas estrellas en el cielo que es asombroso y desafiante, aprendes un poco de astronomía y mucho de constelaciones.

Un lindo lugar es el Valle del Elqui, ideal para recorrer en un par de días, para descansar y alejarse del mundo, unas fotos del lugar y por supuesto agradecer a mi compañera de este viaje, Anita.

Cabrito a lo pobre, Vicuña.

Subiendo al Valle del Elqui

Pisco Elqui.

martes, 18 de febrero de 2014

Buenos Aires por 6 días. (Parte III)

Buenos Aires, Sábado 28 de septiembre del 2013.


Última parte del viaje semanal a la capital de la nación argentina, días donde mis compañeros de viaje volvían a Chile, pero yo me quedaría ese fin de semana para ir al recital de otra banda (Alice in Chains) y conocer algo más de la ciudad porteña.

Luna Park, en el día
Luna Park en la noche, con la cartelera anunciando a AIC.
El recital era en el Luna Park, histórico recinto construido por la decada del 30 y testigo de varios eventos deportivos y políticos importantes en la historia de Argentina. Actualmente más dedicado a ser escenario de recitales y shows de bandas. Ese iba a ser el recinto que alojaría a la banda Alice In Chains, que tocarían el día siguiente del recital de Iron Maiden, que también fui a ver. Visualmente el lugar es lindo, tiene buenas terminaciones y las ubicaciones están muy buenas. Los accesos también son buenos y es fácil de llegar ya que está casi en pleno centro de la ciudad, yo personalmente me fui en el Subte y me bajé en la estación Leando Allem, a pocos metros del Luna. Mucha gente reunida en los alrededores, muy fácil acceder al recinto que sería testigo de este show.


Del recital, nada que agregar, la banda soberbia y firme, arriba del escenario unos cracks, me di el gusto de verlos tranquilamente sentados, como hacia mucho tiempo no veía una banda, repasaron su carrera en poco más de 2 horas en un recinto lleno de un publico muy entusiasmado.

Fernet con Cola.
De vuelta me fui caminando por la calle Corrientes, mucha vida nocturna, era un sábado y se notaba en las calles, pero decidí armarme de energía y caminar al barrio de San Telmo, donde poco y nada conocía del lugar para salir de noche, pero pensé que algo de suerte podía tener al conocer la vida bohemia de Buenos Aires. Tuve suerte, ya que mientras caminaba encontré una caravana de gente, con ambiente de fiesta y claro, era el pub crawl de Buenos Aires, que es una especie de tour por discos y pubs prendidos. Así que los seguí hasta que entraron a un pub y me quedé ahí, que fue una buena decisión, claro que lo fue, las 2 cervezas artesanales por $50 pesos argentinos (U$6/$3.000) y un precio similar por el Fernet, fueron varios vasos durante la noche, terminé conversando con unos muchachos, también fanáticos de Alice in Chains, que eran de Wilde y fanáticos de Independiente de Avellaneda y finalmente me quede hablando con gente de la barra, con unos turistas venezolanos y con el guardia. Finalmente después de varias horas adentro y bien ebrio, me retiré a mi hostal, en taxi, ya que estaba muy ebrio, fue una buena noche pero ya era hora de dormir.

La Bombonera
El domingo era día de fútbol, la pasión que mueve a los argentinos, una estrategia con una entrada de reventa y una previa que iba a recordar por mucho tiempo. Estaba todo programado para juntarme con un revendedor de entradas que me iba a pasar a buscar a una cuadra de mi hostal, el partido era Boca Juniors v/s Quilmes, en el mítico estadio La Bombonera. Me recogieron en un vehículo y fuimos al barrio de la boca, muy lejos del sitial turístico que se acostumbra en los tours. Nos arrimamos en el Audi que nos transportaba en los alrededores del estadio dentro del barrio de La Boca, un cerco policial impedía nuestro avance, pero eso no fue problema para nuestro conductor, que a través de unas señas y unas claves, logró que el policía le abriera paso para ingresar a unas calles donde estacionaban los vehículos. Luego de esto, caminamos a una tienda donde íbamos a esperar "al grupo". Yo le había dicho al revendedor durante el contacto los días anteriores, si se quería tomar una cerveza previo al partido, él me devolvió la invitación y fue cierto. Caminamos a una tienda de alimentos, una seña al dependiente del loca y nos abren una reja lateral, haciendo ingreso a un gran patio donde había cerveza, cerveza y más cerveza con cerca de una decena de personas, los cuales estaban viendo los partidos de la fecha del fútbol argentino. Un ambiente bien local, pero que no dejaba de ser intimidante. Una hora de conversación calmó los ánimos, el dueño de la reventa era un tipo con cara de pocos amigos, pero que siempre trataba bien a sus clientes, como yo, a pesar de que me imaginaba que en ese clandestino habían armas y quizás algo más, jamás me pasó nada. Me trataron bien, me invitaron a beber y me pasaron mi entrada/carnet. El carnet es por algo simple, no se venden entradas como acostumbramos en todo el mundo, sino que los socios tienen derecho a asistir al estadio, no hay problemas de asistencia en la Bombonera, ya que 50.000 asientos de estadio versus más de 80.000 socios hacen que la ecuación sea perfecta para que el estadio siempre esté lleno y siempre exista gente que quiera entrar. Me dieron las indicaciones de como entrar y fui con una chica que iba en el Audi y su esposo, quienes me hicieron el contacto para la reventa. Salimos del clandestino local rumbo al estadio, distante a una cuadra, rodeado de un ambiente mágico de efervescencia. Lo de adentro, un mar de cánticos y gente cantado, algo que puede explicar este video aficionado del partido.

Boca 2 Quilmes 0 Torneo Inicial 2013  


La barra brava de Boca Juniors


Visión panorámica del estadio desde mi ubicación

El día siguiente, por recomendación de el blog directorio de micros, llegué a la Antigua Querencia, en el barrio de Almagro, cerca de la estación Ángel Gallardo del Subte, una parrillada de barrio, atendida por sus dueños, donde degusté unos bifé de chorizo, que creo, que han sido los mejores que me he comido en la vida, un almuerzo completo, bife, dos empanadas, una porción de puré de papas, un chorizo, una bebida y una jarra de vino, por U$15. Después salí a recorrer una feria de la zona que rodeaba el Parque del Centenario, un par de libros a la mochila y luego tratar de buscar como llegar al subte, ya que me extravié de tantas vueltas que di (quizás la jarra de vino hizo efecto).

Pure, bifé de chorizo, bebida, vino y salsa picante.
La antigua Querencia, en el barrio de Almagro.

El proximo destino era llegar al Ateneo Grand Splendid, un antiguo teatro ahora dedicado para la librería más popular de Buenos Aires, un recinto hermoso, ubicado en Avenida Santa Fe, casi esquina Avenida Callao, en el barrio de Recoleta, uno de los más lujosos de Buenos Aires. El recinto, era increíble, finas terminaciones y un ambiente mágico, muy bien mantenido para darle paso a la venta de libros, una buena idea que deberíamos replicar en Chile con tanto teatro que tenemos abandonado.


El Ateneo, Grand Splendid.
El Ateneo, Grand Splend mirado desde otro punto.

Mi caminata siguió al barrio de la Recoleta, más específicamente al cementerio de dicho lugar, me colé en un paseo de un colegio y tuve un freetour sin esperarlo, una duración de 30 minutos donde vez la historia argentina y la fuerte relación entre Chile y el país trasandino durante anteriores épocas.
Cementerio de la Recoleta

Luego de esto había que arreglar la maleta, tenía vuelo a las 7:30 desde Ezeiza a Santiago, un mal horario pero era el más barato del día. El taxi desde el Hostal (Monserrat/San Telmo) hasta el aeropuerto me costó $200 locales, unos $10.000 chilenos, un precio acorde ya que Ezeiza queda a unos 40 kilometros de la ciudad y el horario que tenía del vuelo no me permitía usar transporte público. Tengo entendido que salen buses desde el microcentro y que los precios bajan a la mitad, pero no logré averiguar mucho de esto. Buenos Aires era una deuda pendiente, la excusa de ir a ver unos recitales fue perfecta para conocer la ciudad, es enorme y me quedó mucho por recorrer, la gente en Buenos Aires fue amable y estamos muy lejos de ese odio nacionalista que estamos acostumbrado a ambos lados de la cordillera, me trataron bien, lo pasé bien y disfruté mi estadía allá. Espero volver pronto, con otra excusa.


Datos: 
- Llevar dolares desde afuera.
- Antes comprar cuero (chaquetas, carteras) era conveniente por los precios, ahora los valores están igualados.
- La cartelera de shows y expectáculos es enorme en la capital argentina, hay que informarse muy bien antes de viajar pues puedes encontrarte con alguno.
- San Telmo es un buen lugar para salir de noche.
- Buenos Aires me pareció más seguro de lo que se conoce, todos dicen que es una ciudad insegura, pero simplemente hay que tomar los resguardos de cualquier ciudad de Sudamerica.
- El microcentro es la parte más insegura, mucho lanza/carterista, a diferencia de San Telmo, que tiene más ambiente de fiesta, pero es solo eso.
- Los taxistas no dan buenos datos.
- Hostal Arrabal es un buen lugar para alojar, aunque en general la hosteleria es barata.

Un pack de fotos de la ciudad: 


Atardece en la Casa Rosada

El colectivo

Nuestra Señora del Pilar

Habitante de San Telmo

Y bien, de vuelta a la capital, de muestra, la postal que más me gusta, la cordillera de los andes arriba de un avión.

Buenos Aires - Santiago de Chile.

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martes, 4 de febrero de 2014

Buenos Aires por 6 días. (Parte II...IRON MAIDEN)

Viernes 27 de septiembre del 2013.

Ese era el día, el esperado, Iron Maiden, mi banda favorita, estaba de tour en Buenos Aires y hace un par de meses que tenía tickets para asistir al recital que brindaban en el estadio de River Plate.

Los comensales dispuestos a atacar carne trasandina
Ese día nos levantamos dispuestos a atacar una clásica parrillada argentina, nos dirigimos a San Telmo y pedimos el clásico "bifé de chorizo", acompañado por una cerveza Quilmes. Rodrigo nos iba a esperar en el centro pues tenía que comprar unos libros, así que disfrutamos con tranquilidad este asado. La carne argentina a diferencia de la chilena, tiene un sabor bastante mejor, se demoran en hacerla pero corresponde, dicen que jamás se debe apurar a un asado. En la cerveza se quedan atrás, media agüachenta, pero bueno, para la alta temperatura que había ese día, estaba muy bien. Después del monumental almuerzo, volvimos al hostal a juntarnos con Rodrigo.

En el hostal se nos sumó un nuevo asistente al recital. Un ruso, llamado Boris, que conocimos tenía ganas de ir a Iron Maiden. Él andaba por la ciudad viajando y no tenía idea de como conseguir una entrada, lo animamos a ir con nosotros directos al estadio a conseguir un ticket, asi se nos sumó un nuevo asistente, ampliando a 5 personas el grupo. Marchamos al Subte, debíamos llegar a la linea verde y tomar el tren hasta la última estación, llamada Congreso de Tucuman. En el Subte poco a poco se iban agregando poleras negras de Iron Maiden que iban a nuestro mismo destino. El estadio de River Plate en el barrio de Belgrado, aunque todos dicen que queda en Nuñez. Unas cervezas para la caminata al estadio desde el Subte y a entrar en el ambiente.

Haciendo la fila para ingresar
Describir lo que pasa en los alrededores de un recital de Iron Maiden es difícil de explicar, hay una magia que envuelve a todo el mundo. Lo que me gustó de Buenos Aires es que los Argentinos conservan ese ambiente más festivo previo, mucho alcohol en las calles y mucha gente ebria, a diferencia de Chile donde el alcohol es prohibido en las calles, lo que daba otro aspecto a la previa. Fuera de eso, todo andaba bien, así que conseguimos un ticket para Boris (un precio discretamente menor) y procedimos a entrar al tremendo estadio.






Alvaro, Boris, Pato y yo.

Contar lo que pasó en las dos horas de recital es muy difícil, para uno seguidor de Iron Maiden, tener la oportunidad de ver la gira de uno de mis albumnes favoritos, en otro país, fue simplemente un hecho increíble. La espera adornada con las bandas Ghost y Slayer solo fue el aperitivo para el recital de la banda británica. Les agrego unas fotos tomadas por mi un un video que encontré en youtube con el resumen del recital.

Ghost, la primera banda que sonó.
Los inoxidables Slayer.
Iron Maiden y Eddie detrás del escenario.
Hemos sobrevivido, quedan 3 recitales.

 Dos horas demoledoras, resumidas en este video. El setlist lo pueden ver en este link.


Ya finalizaba el show, compramos unos recuerdos, abordamos una micro que nos dejó a una cuadra del hostal, correspondía celebrar el show, claramente con una parrillada y unas cervezas, que encontramos en un local distante a una cuadra del hostal. Mis amigos tenían que volver al día siguiente, yo me quedaría un par de días más en Buenos Aires, corresponde conocer más detalles de la ciudad y asistir al recital de Alice In Chains, el día siguiente, en el histórico Luna Park.


Patricio, Alvaro, Rodrigo y yo... UP THE IRONS!
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Buenos Aires por 6 días. (Parte 1)
Buenos Aires por 6 días. (Parte 3)