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sábado, 28 de diciembre de 2013

Varadero relax. (Cuba II Parte)


Varadero es una especie de paraíso, situada dentro de un país tan particular como Cuba. Es una delgada península de unos 30 kms., de las cuales 26 kms son de playas de arenas blancas y aguas tibias. Con estos pequeños datos nos animamos a contratar el paquete turístico que incluía la playa de Varadero luego de pasar unos pocos días en la capital de Cuba.

Como habrán visto en la primera parte del relato, Cuba en general fue un viaje más programado, donde contraté un paquete turistico que me tenía las reservas previamente y los traslados. El lugar de descanso elegido fue el completo Sol Sirenas Coral. Varadero como ciudad es algo pequeña, con una calle principal y el resto con servicios básicos de aprovisionamiento, pero la gran parte de la ciudad vive fuera de ésta, ya que los resort y los hoteles estan alejados del centro hacia la península. Nuestro complejo era uno de estos, a unos 5 kms del centro de Varadero. Era una especie de hotel, de 3/4 estrellas con muchas piletas, palmeras y bares, con mucha gente en fiestas y donde el alcohol y la fiesta eran lo fundamental del día. Si tienes entre 20-30 años y tienes ganas de volverte loco festejando, es el lugar para elegir, si buscas descanzo y silencio, sería mejor elegir otro hotel.

Este capitulo no tendrá mucho texto, ya que no hace falta. Sintetiza los 5 días que estuvimos en este lugar junto a mi compañera de este viaje Tania. Los tips que los viajeros pueden tener al llegar acá, todos los días fueron practicamente iguales, levantarse medianamente temprano (9 de la mañana) ir a desayunar, caminar los 500 metros que separaban el resort de la playa y sentarse en una de las sillas a orillas del caribe, tomando una piña colada y simplemente sin hacer nada.

Resumen de nuestra estadía en el Sol Sirenas.

Un vehiculo típico en Varadero
Arriendar una moto y recorrer la costanera que une a los resort es algo que se debe hacer.


Familia de artesanos en Varadero.

Tips.

- Arrendar una moto todo el día para recorrer la ciudad. Nos costó como U$ 20 todo el día.

- Levantarse temprano a ir a recorrer la playa, si puedes ver el amanecer o atardecer, es necesario.

- Apenas se llegue al resort, si es "todo incluido", regalar algo típico al barman. En nuestro caso le regalamos una botella de vino chileno y eso nos sirvió para que cada vez que ibamos a la barra, nos atendía inmediatamente.



Viaje a Varadero, uno se lo merece.

domingo, 24 de noviembre de 2013

La Habana atrapada en el tiempo. (Cuba I parte)

Santiago, Abril, 2012.

Dicen que cuesta salir de Cuba, bueno, entrar es un poco más simple, aunque no exento de burocracias. Cuba es un país extraño, que merece la pena visitarlo, es una especie de paraíso detenido en el tiempo, como congelado de esas películas de los años 60. Cuba fue mi primer viaje lejos de Sudamérica, lo decidí después de un año e trabajo y con ganas de ir a un país del caribe, para disfrutar sus playas y escapar del calor seco de Santiago. Aproveche una promoción de baja temporada, con una amiga cogimos un paquete turístico y nos fuimos.

Para un chileno, viajar a Cuba es algo más sencillo, no lo se para un gringo, pues bien, la gran explotación económica, más allá del ron y la salsa, es claramente el turismo. Para ingresar al país de Fidel se necesita pasaporte al día y una visa que se otorga a través de las mismas empresas de paquetes turísticos, también para salir de Cuba, la visa mencionada se le tienen que adherir unas estampillas del aeropuerto que cuestan unos 15 dolares.

Viajamos a través de una agencia de turismo que nos organizo el alojamiento y los vuelos, sin mayores inconvenientes. Viajamos en Copa, con escala en Ciudad de Panamá. La elección de Cuba fue extraña, dentro de tanto país en el caribe elegimos Cuba por todo el enigma que encierra este lugar, dicen que todos los países del caribe se parecen un poco, menos Cuba, donde ese aire de república socialista y no entraré en detalles políticos, pero creo que el ambiente al caminar en las calles de La Habana, no se debe sentir en ningún país del mundo.


Al llegar al aeropuerto Jose Martí y lo primero que puedes sentir es ese ambiente de humedad 100%, jamás en mi vida había pisado el caribe y me pude dar cuenta de ese ambiente caluroso que marea y que dan ganas de irse inmediatamente a una playa. Desde el otoño frío y seco de Santiago de 12° a la humedad y los 30° de la capital de Cuba, brutal. El ambiente del aeropuerto es extraño, oscuro, mucho policía, recordaba un ambiente como de la Unión Sovietica, bueno, era Cuba. Me di cuenta que a los no cubanos, como nosotros, nos hacían hacer una fila aparte, al mencionar que eramos Chilenos, no hicieron más que solicitarnos el pasaporte y sin mayores chequeos, ya estábamos en Cuba, mientras tanto, la fila para los ciudadanos locales, seguía estancada.

Abordamos un bus previamente contratado por nuestro paquete turístico, el cual inicio el recorrido por la periferia de Cuba, me gustó eso, no esconder nada, se veía la pobreza material increible, barrios marginales de la ciudad y construcciones muy antiguas sin cuidar, me extrañaba ya que la mayoria de los países esconden esto y hacen sendas carreteras entre el aeropuerto y la ciudad, bueno, acá no era así. Me detendré en decir que solo era una pobreza material material, porque una vez que conocías a la gente, te dabas cuenta que eran mu y instruidos y cultos. Los autos antiguos clásica postal cubana le daban ese toque romántico a la ciudad.

Llegamos al hotel, el elejido fue el Habana Libre, un hotel que navega entre la linea de un hotel muy antiguo, testigo de la historia del país. Inicialmente armado como un hotel de la cadena Hilton, al implantarse el régimen de Castro,  pasó a ser parte del gobierno, primero como sede y posteriormente como el hotel que ahora es. Ningún lujo más allá de construcciones y detalles arquitectónicos que daban cuenta de que este lugar ha sido testigo de mucha historia del país. Dejamos nuestras cosas, una ducha de rigor y nos preparamos con mi amiga, para salir a recorrer la ciudad de la Habana.

Una de las primeras cosas que descubrimos, en las calles de la ciudad, son los "Paladares". Esto fue gracias a un tipo que se nos acercó en la calle y se nos puso a conversar. Es muy común que en Cuba se te acerque gente a conversar cuando eres turista, esto se debe a dos razones: La primera es que tratan de timarte para sacarte algo de dinero, no directamente, porque allá los robos a los turistas son sancionados con penas duras de carcel, sino lo que hacen es hablarte, hablarte, ofrecerte cosas, en una especie de "macheteo" como decimos en Chile (pedir dinero pero no directamente), hasta que terminan aburriendote y les das dinero para que te dejen tranquilo. La segunda razón es más social, ya que ellos no tienen contacto con gente de fuera del país, los medios estan bloqueados y se te acercan a preguntarte por la realidad exterior. Por ejemplo a nosotros se nos acercó un tipo, nos empezó a hablar de la ciudad, de sus construcciones, nos preguntaba por Chile, que como estaba el gobierno allá y cosas de esa índole. Posteriormente nos señaló un paladar que quedaba dentro de un barrio cerca de donde estabamos y fuimos allá a almorzar. Con algo de desconfianza al comienzo pero despues más tranquilos, nos sentamos a comer.

Dentro de una de estas casa estaba escondido un Paladar
Un "Paladar" es una nueva iniciativa del gobierno de los Castro, basicamente son comedores de casas abiertos para la gente, especie de clandestinos, donde se sirve comida casera y se brinda un servicio de restaurant. Al parecer este servicio siempre existió, pero ahora lo están legalizando. La elección fue bien buena, ya que habia comida recien preparada, pulpo, productos del mar y ron. Fue muy bueno por unos U$10 por persona. También habian ron y tragos, muy bueno para tener una idea de la gastronomía local sin entrar a grandes restauranes.



El Malecón de La Habana.
Luego de deshacernos de nuestra compañía, que ya nos empezaba a hostigar nos fuimos al hotel para salir luego al Malecón de la Habana. El Malecón es una larga avenida costanera, lugar de reunión social de la gente que vive en la Habana, se ve mucha gente en la orilla de la playa y los roquerios tomando ron y pasando la tarde, es una imagen muy dificil de interpretar de la ciudad. Uno en Santiago de Chile vive en un estilo de vida muy acelerado, hay pocos lugares de esparcimiento y cuando uno se encuentra tanta gente junta haciendi "nada" es algo chocante, no sabes si todos son relajados, tranquilos, poco estresados o derechamente desempleados, no quisimos entrar a averiguar más esto. Luego de una caminata de unos 30 minutos, llegamos a la parte más central de la ciudad, entramos a un barrio Chino, recorrimos callejones, pero ya se empezaba a hacer de noche y decidimos subir a un Bici-taxi, para ir al hotel, cenar y descanzar ya que el viaje y el sueño empezaban a hacer estragos.

Durante los otros 2 días que estuvimos en la Habana fuimos a hacer los recorridos más tradicionales, el Capitolio y también algunas librerias de la ciudad. Como consejo, la ciudad es segura, a veces se ve desordenada y poco cuidada, pero no hay delincuencia contra los turistas por la razón que antes mencioné. Hay varias construcciones de mediados de siglo que se conservan bien y algunas no, pero en general el estado de conversación de la ciudad es bueno.
El Capitolio

La Factoria, cerveza artesanal de Plaza Vieja






La Habana vieja, recomenzado para visitar

Al día 3 del viaje nos levantamos temprano, pues nos iba a buscar un bus para viajar a Varadero y disfrutar de los dias de playa en el caribe cubano.