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jueves, 1 de marzo de 2018

Breve reseña para recorrer el desierto florido

Septiembre del 2017.

Esta es la frase que te enseñan cuando tienes unos 8 o 9 años y vas a las clases de Historia y Geografía en la básica del colegio: El desierto de Atacama es el desierto más árido del mundo (o bueno, se enseñaba en mis épocas de escolar... estoy algo afuera del circuito educacional). De todas maneras, es tantas veces repetida, como decir "el Everest es la montaña más grande del mundo" o "el Sahara es el desierto más grande del planeta". Te lo repiten sin parar, una y otra vez, como una especie de orgullo nacional, para sentirse honrado de ser chileno y por ejemplo, creer tener el himno más lindo del mundo o la bandera más hermosa del planeta, según una encuesta chilena, realizada en Chile. Aún así, estas cosas quedan en el subconsciente, tantas veces que la repitieron y uno no puede decir Atacama, sin pensar en la aridez que hay en el norte del país. No es errado saber, que los estudios académicos sobre la zona no son pocos, así como también las múltiples guías que fueron poblando nuestras librerías, con enciclopedias que dedicaban todo un capitulo al norte de Chile, un terreno tan árido, que causa odio en algunos y amor en otros. Una zona que necesita paciencia para recorrerla, donde las distancia pasan a ser de horas y a veces, en un par de horas solo verás el "monótono" paisaje del desierto, quizás lo que debe sentir quien recorra la tundra en Siberia, o las eternas carreteras que cruzan las pampas de Argentina.

El Desierto de Atacama pertenece a un sistema de desiertos, que se ubica el norte de argentina, el sur oeste de Bolivia y buena parte del Perú. Sus límites no son políticos, sino geográficos y a veces ni siquiera los expertos se han puesto de acuerdo donde comienza y donde termina. Aunque la cordillera y las sierras, fracturan su recorrido, el Desierto (para nosotros) de Atacama, es un punto que reina en el norte de Chile. Dentro de este desolado habitar, el desierto tiene una particularidad, consecuencia de lo inestable de nuestra geografía y nuestro clima: en las costas suele llover y crearse humedad, cosa que aumenta en los meses de agosto y septiembre. Debido a esto en diversas zonas "desérticas", tienen la dicha de recibir agua, como agua lluvia propiamente tal, o como nieblas húmedas. Esto sumado a factores locales, humedad, nieblas matutinas y varias cosas más, dan paso a un fenómeno denominado "El Desierto Florido", que es, como se imaginan, una zona desértica que se llena de flores. Este evento dura un par de semanas y a veces se extiende por un mes y quizás más. Aprovechando esto, miles de turistas inician un recorrido a diversos rincones del desierto, para visitar las zonas pobladas de campos de flores, lugar donde nosotros fuimos también, porque queríamos ser testigos de este hermoso fenómeno.

¿Donde queda el Desierto Florido?
Principalmente en la tercera región de Chile. Este se puede recorrer a través de los dos parques nacionales ubicados en esta región: El Parque Llanos de Challe y el Parque Pan de Azúcar. De todas maneras este fenómeno se extiende a toda la región y hay varias rutas para hacer, donde se te cruzará el Desierto Florido. Nosotros nos centramos entre el sur de Copiapo y el norte de Vallenar. En la ruta 5, entre las mencionadas ciudades, hay una alta probabilidad de encontrar flores. Cabe también, estar atento a cada temporada, ya que si las lluvias terminan más al sur, el Parque Nacional Pan de Azúcar puede quedar exento de este fenómeno, cosa que ocurrió con el año que fuimos. Por eso es importante informarse hasta el último día de las condiciones del desierto, en cada temporada, antes de iniciar el viaje.

¿Cuando ir al Desierto Florido?
La mejor fecha es entre los últimos días de agosto y todo el mes de septiembre. Pero estas fechas son bien aleatorias, pues todo es determinado cuando se acaban las lluvias en estas zonas, y a veces la temporada invernal se puede extender más allá de agosto, si esto llegase a ocurrir, el desierto puede seguir florido, incluso hasta octubre.

¿Como ir al Desierto Florido?
Nosotros pusimos como punto de partida del recorrido la ciudad de Vallenar. Para esto tomamos un bus desde Santiago, por 10 mil pesos, cada uno. Ya en Vallenar, arrendamos un auto (Un auto por 3 días nos costó 100 mil pesos chilenos). El auto fue la opción elegida, pues nos permitiría recorrer las zonas que queríamos a nuestro antojo, incluso las que estaban fuera de los caminos más turísticos, aunque diversas empresas ofrecen recorridos, claramente con un guía y un bus, nosotros preferimos hacerlo por nuestra cuenta. Las rutas están en su mayoría pavimentadas, las que no lo están, se conservan en bastante buenas condiciones. El recorrido que hicimos viene impreso en el mapa siguiente.


El bus nos llevó toda la noche, llegando de amanecida a Vallenar. Partimos al lugar donde nos pasarían el auto. Atentos que Vallenar es muy pequeña y no abundan las empresas de rentas de auto, sino que estas se centran en Copiapó, la capital regional. Entonces como consejo: dejar esto arrendado de antes. Nuestra empresa elegida fue Socobar y el vehiculo se portó de maravillas.

Primera ruta: La primera parte del recorrido la centramos por la costa, bajamos en la zona cercana a Freirina. Donde hicimos nuestra primera parada. Después de la sesión de fotos, nos aprovisionamos de aceitunas y aceite de la zona, queríamos volver a nuestra ciudad con algunos sabores del lugar.














Siguiente ruta: Desde Huasco al Parque Nacional Llanos de Challe. En ese lugar hay un camping, que estaba copado, pero hay baños y algunos servicios básicos, también un par de mapas. Para la magnitud del parque y la época de mayor llegada de turistas del año, creo que la infraestructura era deficiente, así como también la información para los turistas. Nos animamos a andar por las rutas de trekking que se ofrecen, antes de continuar el viaje.










Siguiente ruta: Desde El Parque Nacional Llanos de Challe a Bahía Inglesa. Unos 200 kilómetros en linea recta, en un camino que alterna entre una zona pavimentada, una en proceso de pavimentación y una sin pavimentar. Es un camino muy agotador energéticamente, nos pegamos varios cabezazos al volante en la ruta. Dicen que el desierto cobra y no en peajes. Por favor, ofrendar algo a la ruta y mantenerse despiertos. Pasamos la noche en Bahía Inglesa, que tenía más expectativas en realidad sobre este balneario.

Siguiente Ruta: Desde Bahía Inglesa a San Felix. Por plena ruta 5 nos devolvimos hacia el sur, acá vimos la magnitud del desierto florido, con enormes campos de flores moradas que cubrían una zona que durante el año, no hay nada más que la eterna arena del desierto, acá nos detuvimos, el asombro por la gran cantidad de campos floridos nos hizo detener el vehículo y entrar a caminar por los senderos que se formaban. Luego, bajando la tarde, decidimos subir a Alto del Carmen, una versión de Pisco Elqui, pero de la III región. Como Alto del Carmen era muy turístico y corría mucho viento, avanzamos unos 20  kilómetros hacia la cordillera, para llegar a San Felix, un pueblo que no podía ser más tranquilos. Allá pasamos la noche en una amable hostería, que si hubiésemos tenido más tiempo, nos quedábamos a vivir ahí. Acá el link del Hostal el Churcal.



















Último día: Desde San Felix hasta la zona de Carrizal Alto y luego volvimos a Vallenar. Acá el desierto estaba más mezclado con quebradas, hicimos el esfuerzo de subir un par de pequeños cerros, eran zonas muy olvidadas del mundo, recordaban los desiertos donde Walter White y Jessie Pinkman iban a cocinar con su Van. Era momento de volver a la capital, el desierto florido cumplió nuestraas expectativas.

Resumen del viaje
Tiempo del recorrido: 4 días y 3 noches.
Kilometraje: Unos 900 kms aproximadamente.
Bus Stgo - Vallenar - Stgo: 20 mil pesos cada uno, la ida y la vuelta.
Auto: 100 mil pesos los tres días y medio.
Bencina: 1 estanque y cuarto, petroleo.
Cabaña Bahía Inglesa: 20 mil pesos
Hostal San Felix (El Churcal): 25 mil, ambos, con desayuno incluido y mucha hospitalidad.

viernes, 21 de febrero de 2014

Valle del Elqui

Julio del 2013

La ventaja de vivir e Chile es tener muchos climas con pocos kilómetros de diferencia, te mueves al norte y encuentras desierto, bajas a las zonas costeras y tienes playa, subes algo y y tienes el altiplano... o te vas al sur y puede estar nevando

Por alguna razón, un destino popular dentro de nuestro país es el Valle del Elqui, una zona distante a unos 500 kms al norte de Santiago, una distancia razonable para poder visitar el lugar durante un par de días. Por eso me animé, justo hace un mes había cambiado el auto y era una buena excusa para hacer un "rodaje". Pregunté a una buena amiga si quería acompañarme por una semana a recorrer la zona del Valle del Elqui y también la región de Coquimbo, se animó y partimos.

El Valle del Elqui queda ubicado a unos 550 kilómetros desde Santiago, Chile. Para llegar a Elqui es buena opción primero viajar a La Serena/Coquimbo, ambas ciudades son gemelas y están pegadas la una a la otra. La Serena es la capital de la IV región, una ciudad costera. Hay opciones de viaje desde el terminal de buses ubicado en la Estación Central en Santiago, hay varios buses que viajan al norte del país. Puedes tomar uno directamente a la Serena o negociar con un bus que viaje más al norte y decir que te quieres bajar antes. Esta vez no iba a ser mi caso, ya que iba a ir en auto, pero en un par de veces he hecho este recorrido en bus y he comprado de esa forma.

Desayuno de Ostiones en Tongoy
Salimos desde Santiago cerca de las 17:00 hrs, aunque con todo el tráfico que había realmente logramos salir de la ciudad una hora después, iban a ser 5 horas de manejar, aunque como iba con copiloto (gracias Anita), el viaje iba a ser más entretenido. Dentro de la ruta 5 norte hay varias partes para pasar a comer, pero yo me he repetido el plato con un anónimo negocio que está al norte del cruce de Socos (km 390-400, no recuerdo bien), la mejor referencia de todas maneras para parar a comer en la carretera, es detenerse en los locales donde están los camioneros, si los camioneros paran a comer en un lugar, es porque la comida es barata y buena. Recuerdo haber pedido una presa de pollo... en verdad fueron dos las que me dieron, más fideos con salsa (algo muy parecido a esto), un pebre bien picante y un pan, todo por unos $2.500 pesos, mi acompañante no tenía tanta hambre y pidió un sándwich de jamón, grueso error porque el pan era gigante y quizás la iba a dejar más satisfecha que mi propio plato. Luego de 6 horas de viaje llegamos a Tongoy, distante a unos 40 kms de La Serena, allá tenía la casa de un amigo, que me iba a facilitar para poder dormir después del viaje y conocer ese pequeño puerto. Lo bueno de Tongoy, es su mercado de mariscos, donde puedes comer unos ricos ostiones recién sacados del mar a unos $100 cada uno, un buen desayuno para continuar el viaje a la región del Valle del Elqui.

Arriba del Embalse.
Si quieres ir al Valle desde La Serena, puedes tomar buses/micros que salen desde toda la ciudad, pero para irse más seguro, puedes tomarlo desde la estación de buses de La Serena. Para llegar al Valle debes tomar la Ruta CH-41, aunque está todo señalizado. La ruta sale desde La Serena y llega a la frontera con Argentina (Paso fronterizo Aguas Negras), claramente nuestro objetivo estaba mucho antes. La primera detención es el Embalse Puclaro, una tremenda construcción para obtener energía hidroelectrica, bien grande e impactante el lugar, vale la pena ir, venden helados artesanales y diversas artesanias en la entrada de la represa.
Vista del Embalse hacia la Cordillera de los Andes
La próxima parada es Vicuña, una ciudad pequeña que iba a ser testigo de nuestro almuerzo. De paso obligado de quienes suben al valle y tienen comidas obligatorias, una es el cabrito a lo pobre, que es carne de cabra con papas fritas y un huevo. Existe varios lugares, pero generalmente yo elijo las cocinerias más "sencillas", pues tienen comida más personalizada, fue una buena elección. Otro lugar recomendado fue"La Picada", ubicada en Avenida las Delicias esquina Prat, precios baratos y platos de alto contenido También es obligatorio tomar un helado de canela, en la plaza de armas del pueblo, pidanlo en las heladerias que rodean la plaza, son muchas y el sabor es muy bueno.

Descanzo perfecto.
Ahora había que ir rumbo a Pisco Elqui, había arrendado una pieza en el Hostal Triskel. De buenas recomendaciones en Tripadvisor. Las habitaciones son pequeñas, pero cálidas, no pasamos frío a pesar de alojar en pleno invierno. Las camas son cómodas. Tiene una sala de estar donde esta la cocina con todas las cosas básicas para poder hacer comida, solo faltaban las tapas de las ollas. El patio interior es gigante, tiene plantas y sillones para dormir, agregar las hamacas para poder pasar una tarde entera leyendo y escuchando música, hay parrillas por si alguien desea hacer algún asado. El personal es muy amable, incluso pensaba dejar el mi auto en la calle, pero ellos me abrieron para poder dejarlo en el estacionamiento dentro del hostal. Los baños son limpios, aunque sugiero mejorar la regadera de la ducha ya que estaba rota, pero eso no quita puntos.El pueblo de Pisco es del porte de un dedo pequeño, así que no vale decir que estaba cerca de todo. El lugar es perfecto para descansar y en relación calidad precio, esta al 100% Una especie de casona gigante, con un gran patio interior lleno de hamacas y unos parrones gigantes, un perfecto lugar para descansar, donde tenía un vino, unos cigarros y una pelicula en el patio donde estabamos alojados. Dentro del recorrido fuimos a Cochiguaz, un lugar alejado de todo el mundo, lleno de casas que ofrecien terapias alternativas, un lugar muy inóspito, arriba en la cordillera y lejos de todo. El camino fue espectacular, lleno de valles que se mezclaban con las altas montañas deserticas, mi auto no es un todoterreno, pero se comportó como tal, hay varias zonas de camping y no es un mal lugar para acampar, con temperaturas templadas y un ambiente muy tranquilo.

Hostal Triskel
Hostal Triskel

Triskel y sus parrones.

Una casona antigua.


Valle del Cochiguaz
Otro lugar para recorrer es dentro del Valle del Elqui es la Destileria Los Nichos, la única destilería que no ha entrado a las grandes cadenas de venta de Pisco, puedes recorrer el lugar, lleno de historia en el valle de la cuarta región, hay tours guiados con la historia de la viña y como grandes hacendados formaron parte del nacimiento de la agricultura a gran escala en décadas pasadas y también quienes eran los comensales de las tertulias que brindaba Rigoberto Rodrigues Rodrigues, fundador del fundo los nichos, se incluyen degustaciones. También puedes comprar Pisco de la destilería a un precio que va desde los $4.000 pesos chilenos.
Fundo Los Nichos y sus destilerías
Pisco Los Nichos
Antiguos Nichos, donde se guardaba el Pisco, similar a los nichos de cementerios

Un último lugar para recomendar es el Observatorio Mamalluca, un lugar mágico donde puedes hacer turismo astronómico, no requiere más palabras ya que de todo el valle, encontré que este fue el mejor lugar del viaje, observar los anillos de Saturno en uno de los cielos más limpios del planetas fue una experiencia irrepetible. La inscripción en el tour cuesta $4.500, es el único observatorio científico abierto para el turismo, se puede acceder en auto o en Van que salen desde la plaza de armas de Vicuña, el traslado de Vicuña al observatorio va incluido en el tour. Se ven tantas estrellas en el cielo que es asombroso y desafiante, aprendes un poco de astronomía y mucho de constelaciones.

Un lindo lugar es el Valle del Elqui, ideal para recorrer en un par de días, para descansar y alejarse del mundo, unas fotos del lugar y por supuesto agradecer a mi compañera de este viaje, Anita.

Cabrito a lo pobre, Vicuña.

Subiendo al Valle del Elqui

Pisco Elqui.