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martes, 22 de noviembre de 2016

La vuelta a Islandia en 7 días, 5ta parte: desde Husavik a Reykiavik.

En algún lugar de la isla de hielo, agosto del 2016.

Myvatn
Pasé la noche en Husavik, bien al norte de Islandia, en esa parte que tiene aires del Océano Ártico. Efectivamente te sentías lejos de todo, era un pueblo pesquero solitario y frío, pero con mucha onda, como buena parte de la isla. Temprano, era horario de ordenar la mochila, cargar el Chevrolet Spark que aún sobrevivía perfectamente y marchar rumbo al oeste. Era temprano aún, habían varios lugares para recorrer durante el día. El objetivo era partir hacia la zona del lago Myvatn, primer destino de la mañana de esa jornada. Una zona que nuevamente era "turística" y se empezó a llenar de buses 4x4 lleno de abuelos, una especie de viajes de la caja de compensación, Una zona que recuerda los volcanes que alguna vez habitaron y dominaron la isla, ahora inundados con aguas eternas, que aparecen y desaparecen a su antojo. Por supuesto, había una cascada, Goddafoss, que coquetamente invitaba a darse una vuelta.

Myvatn
Uno de los tantos rios que salen del Myvatn
Rumbo a Akureyri


Otra fotogenica cascada
Myvatn


La guía de ubicación, que está en todos los pueblos del país.
El siguiente destino fue Dimmu Borgir. Bueno, para un seguidor del genero "black metal" ir a Dimmu Borgir parece ser algo más que una anécdota. No cualquiera va a la tierra donde están las ciudades oscuras. Justamente la banda insigne del black sacó su nombre inspirado en este lugar, o bueno eso dice el mito. La cosa, es que entramos a los portales del averno infernal. Ahora, geológicamente hablando, Dimmu Borgir son una herencia de antiguas cavernas y formaciones de lava, que inundaron la isla hacía algunos millones de años. El lugar se traduce a un laberinto de rocas oscuras perfectamente talladas por millones de años de fuerzas de la geología, el viento y el calor. Un lugar para perderse un par de horas. Por ahí leí que era prescindible, pero traerse un par de rocas del lugar merece la pena, por lo menos te demoras no más de 30 minutos en el circuito básico, hay zonas de trekking más avanzadas que requieren más horas.

Dimmu Borgir 
Llegamos a Dimmu Borgir
A lo lejos se divisaba Akureyri
Era momento de marchar a Akureyri, la segunda ciudad del país. Después de arribar tranquilamente y buscar alguna merienda de frutas gentileza de Bonus Market, dimos paso a recorrer la única y principal calle del centro de la ciudad, "aclaración!": La ciudad tiene más calles, pero se nota de sobremanera que todos tratan de salir a Hafnarstræti para hacer vida social. Son cerca de 15.000 personas en la ciudad, o sea, para el volumen que maneja cada ciudad de Islandia, es una gran ciudad. Quizás es uno de los mejores lugares para los souvenirs, hay un par de librerías para sentarse a buscar algo entretenido, los chalecos de lana de oveja islandesa, olvídense, no bajan de los 100 euros, eran demasiado tentadores, pero el precio en general de la ropa "de calidad" era cara, llámese ropa outdoor o chalecos de lana, o conocidos popularmente como lopapeysa.

Akureyri
Akureyrarkirkja

La panoramica de la ciudad

Comida Tibetana
El centro de Akureyri

Los duentes de la ciudad

Momento de volver al vehículo para partir al oeste. Primeramente para buscar alojamiento en Hvammstangi, recomendación de varios blogs. Me paré en otros pueblos buscando camping, pero uno estaba inundado y otro estaba desolado. Estaba lloviendo, la temperatura no subía de los 7° y era urgente llegar a un lugar donde pudiera armar la carpa sin problemas de lluvia, el lugar elegido fue Hvammstangi, otro hermoso pueblo fotogénico, como eran en toda la isla. El camping quedaba colindante con una iglesia de películas de terror y era el más barato de todo el trayecto, unos 8 dólares la noche. Acá cobraban 100 coronas islandesas por la ducha.

La iglesia de Hvammstangi

De vuelta, a recorrer la ruta número 1, muchas indicaciones para salirse hacia los fiordos del lado occidental de la isla, que obviamente omitimos por falta de tiempo. Se señala que para recorrer este lado de la isla uno necesita un vehículo 4x4.

Volcanes inactivos encontrados en el trayecto

Miles de años sin erupciones

Al día siguiente era momento de cerrar la ruta, íba rumbo a Reykiavik. Acá me encontré con el único cobro de peaje en todo Islandia, unos 8 dólares aproximadamente para cruzar un puente bajo un fiordo, el Foraging - Hvalfjörður. Totalmente justificado el cobro pensando que te ahorras unos 150 kms. Me acuerdo de la situación en Chile y me da vergüenza, pensando que el estado de las carreteras en Islandia, con lluvia, nieve y inclemencias del tiempo, es bastante mejor que la realidad nacional y con bastantes menos peajes, uno en toda la isla para ser exacto y después de haber recorrido 1500 kilómetros aproximadamente.



Último día en Reykiavik, aproveché de darle tiempo a Geisladiskabúð Vald, como no, una enorme tienda de discos. Desde afuera, parece un pequeño garage donde un padre de familia fue expulsado de casa para pasar más tiempo con su hobbie, adentro, un señor que desde fines de los 80´ conserva una enorme colección de cd's, vinilos, revistas, videojuegos, casette de cuanto género músical se te ocurra. Un verdadero museo para los que amamos este sindrome de diogenes musical.

Paraíso

Tamaño paraíso

Con títulos arrumados
De todos los géneros


La tienda por fuera, parece pequeña


Una última vuelta a la ciudad, donde aproveché de comprar unos recuerdos, no muchos, pensando lo caro que es Islandia para los turistas. Ya hechas las compras, con más tiempo para caminar por la calle turística del centro de Reikiavik, Laugaveguyr, una especie de paseo peatonal lleno de pequeños locales entre pubs, tiendas de turismo, de recuerdos y alguna que otra ferretería, donde había comprado una cortapluma para el primer día.

La calle principal de la ciudad 

1/3 de los islandeses creen en gnomos 
Tinder islandes


Reykiavik 
Fácilmente explicado

Calles de facil pronunciación 
Mucha tienda "in"

Como era el último día, sucumbí a darle un par de horas a Blue Lagoon, también tenía que estar dentro del recorrido, aunque sus precios son algo prohibitivos, creo valio la pena ir y pagar los 65 dólares el ticket de entrada. Escogí un horario nocturno que era de 21:00, aunque aún había luz. Lo que si, el viento jamás me dejó disfrutar el lugar. Los precios de la cafetería y recuerdos, está más señalar que son a precios astronómicos. En el ticket de ingreso sale que tienes ingreso por una hora, pero nunca me quedó claro si esto realmente se aplica, porque entre llegar, ducharte y todo eso, te corre más de una hora.

La laguna azul

Una transitada (?) esquina

Arte callejero

Dígalo de corrido

Hallgrimskrkja

"grafitti" islandés
Catedral luterana de Islandia

Catedral católica

Conclusiones y recomendaciones

- Islandia en una semana, no cuesta mucho recorrerla. Es una isla donde en su ruta circular sumas unos 1500 kilómetros. Puedes darle más tiempo, pero eso va a gusto del consumidor.
- Yo viajé en verano y a pesar de que estaba helado, no hubo mayores problemas con el clima. Las carreteras estaban despejadas y no tuve ningún problema de retraso en el recorrido. En verano pareciera ser que podrias hacer la ruta por tu cuenta sin inconvenientes. No he ido en invierno, pero entiendo que está nevado gran parte del año, dicen que es otra tipo de experiencia recorrer la isla en invierno, quizás en esa estación sería mejor dejarle paso a los tours organizados.
- Tengo un equipo de camping sencillo, pero para la isla debes considerar algunas cosas básicas: Una buena carpa, por lo menos de 3 estaciones, un buen saco de dormir que te asegure calor con temperaturas cercanas a los 5°, buena ropa como primeras capas, calcetines de lana merino y elementos que puedan optimizar tu confort. Una cocinilla siempre será un buen aliado.
- En los hostales y camping, muchas personas dejan elementos que no usarán para que puedan usarlo otros viajeros (como equipos de gas para cocinilla).
- Dejé en el recorrido todos los impronunciables nombres, para que puedan ubicarlas en sus tentativo futuro recorrido a la isla.
- Islandia es un agradable país para recorrer, seguro y con hermosos parajes, creo que vale la pena la inversión para viajar allá.


El circuito

Takk!!

Monumentos a los vikingos que poblaron la isla



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La vuelta a Islandia en 7 días
- 1ra parte: de Reykjavik a Skogafoss
- 2da parte: de Skogafoss a Höfn.
- 3ra parte: de Höfn a Seydisfjordur
- 4ta parte: de Seyðisfjörður a Husavik
- 5ta parte: De Husavik a Reykjavik

sábado, 22 de octubre de 2016

La vuelta a Islandia en 7 días, 4ta parte: desde Seyðisfjörður a Husavik.

En algún lugar de Islandia, agosto del 2016.


La carretera de cascadas
Mi próximo destino era Husavik, siguiendo al pie de la letra la ruta del blog de Ines, una buena referencia de recorrido que tomé para mi viaje. La mañana en Seyðisfjörður era tenebrosa, la bruma del día anterior nunca se disipó y si no es por el reloj, no me daba ni cuenta que eran las 9 de la mañana y que teníamos "sol" hacía rato, no obstante, aún estaba muy oscuro. Desayuno rápido entonces, en un desolado comedor del camping y nuevamente a la ruta, hoy día tenía 250 kilómetros que recorrer. Entonces luego de cruzar la carretera de vuelta a Egilsstaðir, cruzando un pequeño cordón de cerros llenos de cascadas y hielos perpetuos, que daban origen a pequeños riachuelos. La carretera, algo como de otro mundo, la niebla ayudaba, bordeando una especie de embalse de agua, pero que aparentemente era un lago que parecía ser artificial, nunca entendí bien que era realmente, pero en los mapas se referían a él como Heiðarvatn. En la ruta, ahora de día, podías ver que íbamos casi a la altura del agua, me imagino que en invierno, el lugar debe ser imposible de cruzar vía terrestre.


Vista de Egilsstaðir desde las alturas 
Nos vamos a Dettifoss


Nos esperaban varios kilómetros
Luego tomé el enlace rumbo al norte, en la esquina, una pareja de niñas hacían dedo y me permití llevarlas. Ambas germanas de Hamburgo, y su destino era Dettifoss, una cascada que yo tenía ganas de visitar y que quedaba camino a Husavik. Las chicas, bien silenciosas, parecían cansadas, tanto que una no aguantó y durmió todo el camino, la otra a duras penas trataba de conservar la vigilia, quizás por la premisa de que el que hace dedo, debe meter conversación, bueno, lo logró. Ahora la ruta norte del país es algo más plana, la tundra se hace presente de manera más categórica, mezclada con lugares donde los volcanes habían fragmentado la tierra hacía miles de años, un aspecto desolado, donde no pueden instalarse muchas personas para vivir y el término "soledad" es más evidente, no era raro pasar varios minutos sin que se te cruzara nadie en la ruta, no hubiese sido buena idea quedar tirados ahí.


La ruta era solitaria
Diferentes ambientes, nuevas cascadas

Nuestro próximo destino
Luego nos arrimamos a la carretera 864. Atención, acá hay que hacer una aclaración: Existen dos alternativas para llegar a Dettifoss, la 864 y la 862, cada uno va en paralelo al río Jökulsá á Fjöllum, que da origen a la cascada. Por una ruta tienes opción de entrar a Dettifoss por el lado oriente y la otra a Dettifoss por el lado poniente. Uno debe elegir solo una, pues el camino desde cada ruta a la cascada son fácil unos 50 kilómetros por un camino ripiado, con varios baches. Elegí la 864 (la del lado oriental) pues da mejores panorámicas de la caída de agua, aunque por el mirador del frente, se podía ver bastante gente que había elegido el lado contrario. Dejé a las alemanas, que debo recordar que seguían arriba del vehículo y me lancé a recorrer la caída de agua. Sobre Dettifoss, bueno, una maravilla, la cascada más turbulenta de Islandia, la más poderosa que da origen a un gran cajón, o quizás sea correcto decir gran cañón, con poco que envidiarle al de Arizona quizás (Conservando las distancias, claramente). Si alguien vio Alien - Prometheo de Ridley Scott, recordará que la primera escena, se filmó en esta parte del mundo. Ojo con la caminata, con lluvia se pone peligrosa, son cerca de 1 kilómetro entre donde uno estaciona los vehículos hasta el lugar de las caídas de agua. Existe la opción de continuar hasta Sellfoss, pero omití este trekking.


El cañón

Dettifoss 
El rio y el cañón, luego de Dettifoss 
Dettifoss 
Dettifoss

Gentileza de google, fish & chips
De vuelta al auto y las alemanas me estaban esperando, ellas se suponían que se iba a encontrar con otro grupo de amigos, pero me dijeron que sus amigos habían seguido de largo a Reykjahlíð, vaya amigos. Bueno, las eché arriba del auto y partimos hacia el destino que ellas decían, cambiaba un poco mi ruta, ahora bordeando el lago Myvatn, lugar de grabación de algunas escenas de Games of Thrones, pero sin salir del destino a Husavik, al que llegaríamos a eso de las 18 horas. Por recomendación de otro blog, partimos al fish and chips que está en la caleta, fue el punto de llegada. Husavik es un pueblo de 2.000 personas, que su gran dilema es la venta de viajes en barco para divisar ballenas. La ubicación de Husavik es privilegiada, cercana a la zona del Myvatn, con la bahía que da al poniente, donde el sol se ubica de frente gran parte del día. No es raro saber que fue unos de los primeros poblados habitados por los vikingos cuando llegaron a Islandia, por el año 800. Husavik era uno de los puntos más al norte de la isla, cercanos al Círculo Polar Ártico, acá el frío era más fuerte que el viento.

Husavik 
Juego de colores 
Bahía de Husavik

Las termas de Husavik
Después de ubicar el camping, salí a recorrer por una recomendación, unas bañeras con aguas de termas. En verdad no es la gran cosa, no esperen un resort, simplemente son tres piscinas medianas donde la gente del pueblo va a tomar baños de terma. Me arrimé, después de dejar una propina voluntaria en una caja de propinas, uno se cambia de ropa en unos containers que están perfectamente adecuados como camarines y se puede poner un traje de baño. El recorrido a "guata pelada" entre el container a las piscinas de agua caliente, es para desafiar al frío y sentirse realmente vikingo, entonces del frío violento te lanzas al agua hirviendo, que sirve perfectamente para relajarse. Estuve allí una hora, hasta que la piel estaba muy arrugada, era momento de salir. Fue uno de los mejores momentos del viaje.

Husavik

Existe una iglesia en Husavik, del silo XIX, que recuerda a las iglesias de Puerto Varas, en Chile. La ubicación tan al norte de Husavik, permite divisar mejor la luz de medianoche, donde el atardecer y los colores con la ciudad, daba un espectáculo aparte imposible de replicar con palabras. Husavik es uno de los lugares imprescindibles de recorrer. Recomendamos para comer el local fish and chips, donde puedes comer básicamente pescado con papas fritas (era obvio), pero a un precio asequible para ser Islandia. No esperen un restaurante, es una casa que tiene una ventana donde venden el pescado.

Husavik desde el aire 
La bahía de Husavik 
Los balleneros
Husavik y su juego de colores
Bahía de Husavik 
1 de la mañana en Husavik 
La iglesia mirando al sur 
La iglesia mirando al norte

Después de pasar la noche en el animado bar detrás del restaurant Salka, donde una niña checa animaba con una guitarra a los asistentes, era momento de descansar, después de las potentes dosis de cervezas artesanales de la zona, de gran variedad para gusto de quien escribe, era momento de ir a dormir, que mañana seguía una nueva ruta.

El bar y la checa
El sol del norte